Hay que afrontarlo, los últimos años de la moda masculina han sido algo así
como una montaña rusa por decirlo suavemente. Ya estamos encarando el final de
este año 2014 y podemos empezar a mirar hacía detrás y ver las diferencias y
similitudes que tenemos con los años anteriores. Podemos ver que tendencias han
surgido, cuales han evolucionado y se han quedado y cuales han caído finalmente
en el olvido.
Recordemos que venimos de una primera parte de los primeros años del 2000
en los que triunfaba una moda más conservadora. Triunfaba lo esencial para el
hombre. Recordemos que no hace mucho vestir unos vaqueros y un polo era
considerado como un buen conjunto para vestir. Alrededor de 2005 este enfoque
empezó a cambiar.
Los hombres empezaron a prestar más atención a su estilo y apariencia y muchos empezaron a comprar pantalones o prendas que a buen seguro ellos mismo juraron años atrás que jamás se comprarían.
Los hombres empezaron a comprar ropa más cara y llevar camisas y camisetas
con colores hasta entonces prácticamente prohibidos. Quizá algunos diseñadores
incluso empujaron la moda demasiado hacia una audiencia poco comprometida. Diseñadores
como Ed Hardy con un estilo cuanto menos dudoso. Hay que señalar que todo esto
sucedió antes de la burbuja financiera. Eran momentos en los que las camisetas
de 60 euros ya no parecían tan atractivas.
Pasada esta etapa hemos visto como la moda dirigida al hombre ha ido hacía
otras tendencias. Tendencias en parte más conservadoras pero mucho más elegante
si se me permite decir.
De hecho me atrevería a decir que la historia nos ha llevado a un punto en
el que tenemos lo mejor de la moda masculina andando a diario por las calles de
las principales capitales de la moda del mundo.
El estilo urbano está en auge, es elegante, es sofisticado y sin embargo no
es para nada aburrido. Los hombres que se preocupan por vestir bien y ponen
especial atención en sus outfits va en aumento.
Sin duda hay un crecimiento evidente en la demanda de ropa y accesorios con
estilo y atractivos destinados al hombre. Los hombres están empezando a
preocuparse de verdad por su apariencia y estilo. Pero no de una forma pedante
sino de una forma despreocupada como si realmente se haya interiorizado que la
moda también es algo de hombres y no una preocupación exclusiva del sector
femenino.
Hay muchos expertos del mundo de la moda hablando
precisamente de esta evolución. Al final lo realmente importante es ser feliz y
tener confianza con uno mismo. Muchas veces un armario no necesita una
renovación total, simplemente prestar atención a pequeños cambios que harán que
podamos optar por conseguir ese estilo que tanto perseguimos. Los grandes
cambios tampoco suelen funcionar. Hay que ser consciente de las decisiones que
se toman y actuar cabeza. No hay que caer presos de una moda pasajera, sobre
todo en estos tiempos difíciles. Eso sí, los accesorios son un punto que
tenemos que superar los hombres. Aun parecemos tenerles cierto pánico.
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